La cantidad de casamientos celebrados en Cañuelas volvió a caer durante 2025, consolidando una tendencia que no es exclusiva del distrito y se repite en gran parte de la provincia de Buenos Aires y en otros países. Según datos oficiales del Registro Provincial de las Personas, el año pasado se concretaron 229 matrimonios, la cifra más baja del último trienio.
El descenso no sorprende a los especialistas. En 2024 ya se había registrado una baja importante en relación con 2023, cuando se habían superado los 270 enlaces matrimoniales. El nuevo retroceso refuerza un proceso sostenido que responde a cambios culturales, económicos y sociales que influyen directamente en la forma en que las parejas deciden formalizar sus vínculos.
Quiénes se casan en Cañuelas
Al analizar el perfil de quienes contrajeron matrimonio durante 2025, los registros muestran que la mayoría lo hizo por primera vez. En menor proporción aparecen personas divorciadas que decidieron volver a casarse y, en un porcentaje aún más reducido, personas viudas que optaron por iniciar una nueva etapa afectiva bajo esta figura legal.
El impacto de la pandemia en las estadísticas
Los números también reflejan con claridad el impacto que tuvo la pandemia en la vida social. En 2020, los casamientos alcanzaron un mínimo histórico debido a las restricciones sanitarias y la suspensión de trámites. Luego, en 2022, se produjo un repunte excepcional, impulsado por la normalización de actividades y la postergación de ceremonias.
Sin embargo, una vez superado ese rebote, la curva volvió a descender y se estabilizó en niveles más bajos, marcando un nuevo escenario para las relaciones formales.
Más nacimientos y auge de las uniones convivenciales
Mientras el matrimonio pierde protagonismo, otros indicadores muestran una dinámica diferente. Los nacimientos se mantuvieron relativamente estables en los últimos años, con cifras que superaron los mil por año tras el repunte posterior a la pandemia. Incluso, el inicio de 2026 estuvo marcado por el primer nacimiento del año en el distrito, un hecho simbólico que suele reflejar continuidad en medio de estadísticas frías.
En paralelo, las uniones convivenciales se consolidaron como una alternativa cada vez más elegida. Desde 2020, este tipo de registro creció de manera sostenida y, aunque en 2025 mostró una leve baja, continúa muy por encima de los niveles previos a la pandemia.
Por su parte, el registro de defunciones deja en evidencia el impacto del Covid-19, con un pico pronunciado en 2021 y una posterior normalización en los años siguientes.
Fuente: El Ciudadano de Cañuelas
