A pocos kilómetros de Cañuelas, este pequeño pueblo bonaerense tiene una identidad gastronómica que hace rato dejó de ser un secreto. Calles tranquilas, aires de campo, y una historia que se fue construyendo plato a plato a lo largo de los años. De esos lugares que todos dicen “tengo que ir algún día” y el día nunca llega.
Este viernes 1° de mayo podría ser ese día.
El restaurante que vale el viaje
En el circuito gastronómico de Tomás Jofré hay un nombre que se repite: Santa Victoria. Es una casona de campo de esas que impresionan antes de entrar: amplia, con diferentes ambientes, galería con patio y un clima que mezcla lo familiar con lo auténtico. Lleva años siendo uno de los más valorados del pueblo, y no es casualidad.
Su sistema es de menú fijo y libre: llegás, te sentás, y la mesa empieza a llenarse. La entrada trae empanadas caseras fritas, fiambres, queso, berenjenas en escabeche y galleta de campo. Después viene lo fuerte: pastas; raviolones, sorrentinos, tallarines cortados a cuchillo con salsas a elección y parrilla; asado, vacío, lechón, chorizo, morcilla. Y lo mejor: se puede pedir de los dos, y repetir cuantas veces se quiera. Los postres cierran con flan casero, budín de pan, queso y dulce, helados. Todo acompañado con bebidas incluidas.



El tipo de almuerzo que en casa llevaría horas de preparación. Allá, simplemente sucede.
Sin auto, sin vueltas
Para el 1° de mayo hay una salida organizada desde Cañuelas con todo resuelto: viaje de ida y vuelta, almuerzo y merienda en Santa Victoria, todo incluido. Sin manejar, sin coordinar, sin preocuparse por nada.
Justo lo que el Día del Trabajador merece.
Fecha: Viernes 1° de mayo
Salida: Desde Cañuelas, ida y vuelta
Incluye: Almuerzo y merienda completos en Restaurant Santa Victoria + el viaje de ida y vuelta
Precio: $69.900 por persona
Consultas e inscripciones: Soñando Viajes Instagram: @sonandoviajescanuelas WhatsApp: 11-4424-6976



