Una familia que lleva adelante el restaurante “La Gula”, ubicado sobre la Ruta 205 de Cañuelas, atraviesa un momento de angustia luego de sufrir tres robos en menos de tres meses. El último ocurrió apenas diez minutos después de que cerraran el comercio, lo que generó la sospecha de que podrían haber estado esperando el cierre del local.
El primero de los hechos ocurrió el 19 de junio alrededor de las 4:54 de la madrugada. Un hombre forzó la puerta de entrada, ingresó al local y se llevó una bicicleta, dinero en efectivo, cigarrillos y distintos productos del kiosco.
El segundo episodio fue en la madrugada del 1° de septiembre, entre las 3 y las 6. Una persona ingresó al comercio en tres oportunidades, rompiendo la puerta y los vidrios del establecimiento en cada intento, y se llevó bebidas alcohólicas y más mercadería.
El tercer robo ocurrió apenas unas horas después, el 2 de septiembre a las 23:45, diez minutos después del cierre. Tres personas ingresaron violentamente y se llevaron la caja registradora, bebidas alcohólicas y golosinas.
“Somos una familia emprendedora y esperamos que las autoridades puedan dar con los responsables pronto”, expresaron desde el comercio, donde también agradecieron el acompañamiento de familiares, amigos, clientes y vecinos que se comunicaron para expresar su apoyo.
La situación vuelve a poner sobre la mesa la preocupación de comerciantes y emprendedores ante los hechos de inseguridad en la zona.
