Zorros pampeanos en La Martona: el debate que divide a los vecinos

Zorros pampeanos en La Martona de Cañuelas: vecinos divididos entre convivencia y traslado de la fauna silvestre.

La presencia de zorros grises pampeanos en el Club de Campo La Martona, ubicado en Alejandro Petión, Cañuelas, abrió un debate que no tiene fácil resolución. Para algunos vecinos, la presencia de estos animales es parte del entorno natural y una señal de equilibrio ecológico. Para otros, genera preocupación por las mascotas, los niños y los residuos.

La Página Cañuelas habló con vecinos del country que confirmaron que la convivencia con los zorros es un tema de discusión frecuente dentro del barrio. Las posturas están lejos de ser uniformes y reflejan visiones muy distintas sobre cómo relacionarse con la fauna silvestre en un entorno urbanizado.

Un animal protegido por la ley

El zorro gris pampeano (Lycalopex gymnocercus) es una especie amparada por la Ley Nacional 22.421 de Conservación de la Fauna Silvestre, que prohíbe su caza, captura, tenencia como mascota y comercialización. Habita ambientes abiertos como estepas y praderas, tiene hábitos mayormente crepusculares y nocturnos, y cumple un rol fundamental en el ecosistema como regulador de poblaciones de pequeños mamíferos.

Especialistas señalan que la expansión de los barrios privados sobre áreas rurales o naturales favorece cada vez más el encuentro entre humanos y fauna nativa. En La Martona, un sector de vecinos interpreta la presencia de los zorros exactamente desde ese lugar: los animales habitaban la zona antes de que existiera el country y su aparición dentro del predio es una consecuencia directa de la urbanización sobre su hábitat original.

Las posturas que dividen al barrio

Por un lado están quienes consideran que los zorros forman parte del paisaje y que su presencia enriquece el entorno. Para este sector, mayormente vinculado a una mirada ambientalista, la solución no pasa por alejar a los animales sino por convivir con ellos de manera responsable: manejo adecuado de residuos, cuidado de las mascotas y campañas de información dentro del barrio.

Por el otro están quienes señalan inconvenientes concretos. Los más frecuentes, según confirmaron vecinos a esta redacción, son la rotura de bolsas de basura y el temor por las mascotas y los niños. Algunos también plantean que la cantidad de zorros dentro del predio creció con el tiempo y que esa superpoblación hace más difícil la convivencia. Este sector, que contaría con el apoyo del presidente del Consorcio de Propietarios, Rubén Fontana, preferiría que al menos parte de los animales sean trasladados a otro lugar.

La Fundación Awad

En ese contexto, la instalación de un alambrado perimetral junto al Arroyo Cañuelas por parte de la administración buscó frenar el ingreso de fauna, pero al no dar resultados, se aceleró la convocatoria a expertos. Así surgió la intervención de la Fundación Awad Fauna, una organización de más de 15 profesionales especializada en el manejo, monitoreo y traslado de fauna silvestre, que trabaja en articulación con las autoridades de Flora y Fauna de la Provincia de Buenos Aires. Su llegada generó críticas de un sector de vecinos vinculados al activismo ambiental, quienes la acusan de promover la erradicación de fauna nativa bajo el argumento de la seguridad o la comodidad de los residentes.

La respuesta de la Administración

Desde la administración sostuvieron que la convocatoria a la Fundación Awad Fauna responde a una decisión responsable y dentro del marco legal, y que cualquier acción que se adopte contará con las autorizaciones correspondientes de Flora y Fauna de la Provincia de Buenos Aires. También remarcaron que el monitoreo en curso busca obtener información técnica para hacer un diagnóstico serio antes de definir los pasos a seguir.

Fuente: Agencia Noticias Argentinas

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